MISIÓN AL AIRE

NOVENO ENCUENTRO UNA ARQUIDIÓCESIS CON ESPÍRITU, ESTRUCTURA Y PROYECCIÓN

06 | 11 | 2018


Objetivo

Conocer el camino pastoral de nuestra Arquidiócesis y comprender que estamos llamados a comprometernos en el proyecto de Dios en nuestra Iglesia particular.

El animador acoge con alegría a los miembros del grupo, invitándolos a vivir con alegría este encuentro y el camino de formación que están realizando.

Motivación

Al llegar se hace a los miembros del grupo el siguiente cuestionario:

·         ¿Cómo se llama el Arzobispo de Medellín?

·         ¿Quiénes son los obispos auxiliares?

·         ¿A qué vicaría pertenece nuestra parroquia?

·         ¿A cuál arciprestazgo pertenecemos?

·         ¿Quiénes conforman el consejo pastoral parroquial?

·         ¿Qué grupos pastorales hay en nuestra parroquia?

·         ¿Qué es la curia y qué servicios presta?

Tema de formación

Una arquidiócesis con espíritu, estructura y proyección

Cuando un ideal, un proyecto, una propuesta o un estilo de vida buscan permanecer y desarrollarse, se institucionalizan para trascender su momento inicial. De otra manera, pueden desvanecerse en el tiempo. La Iglesia nace en la comunidad apostólica creada por Jesús para que perdure su persona y su misión a lo largo de los siglos. La Iglesia se ha institucionalizado con diferentes variantes en cada momento de la historia y en cada latitud de la geografía. La Iglesia tiene su lado invisible en una institución, que implica una forma de organización, normas, ritos y planes de pastoral. El lado invisible de la Iglesia es la persona de Jesús que con el poder del Espíritu Santo habita y actúa en ella hasta dar cumplimiento a los planes del Padre.

La Arquidiócesis de Medellín es una expresión institucionalizada de la presencia de Jesús y de la misión que él entregó a sus apóstoles. La institución es apropiada en la medida en que manifiesta el don que la hizo surgir y es fiel a la misión que ha recibido. La misión nunca cambia, pero la institución a veces se modifica para ser fiel a la misión. La organización de la Iglesia no puede ser sólo como la de una empresa económica o como la de una asociación civil que buscan lucro o fines sociales. Si la misión de la Iglesia es pastoral, una diócesis tiene que organizarse de la manera que le facilite más el anuncio del Evangelio, la celebración del misterio de Cristo y el servicio integral a los más necesitados.

Como la institución y la organización en la Iglesia tienen que estar en función de la evangelización y no al contrario, cuando es necesario, se deben crear o modificar las estructuras pastorales para que los procesos y actividades correspondan a su misión. Esto es lo que señala la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano: “Las transformaciones sociales y culturales representan nuevos desafíos para la Iglesia en su misión de construir el Reino de Dios. De allí nace la necesidad, en fidelidad al Espíritu Santo que la conduce, de una renovación eclesial, que implica reformas espirituales, pastorales y también institucionales” (A, 367). También indica que “ninguna comunidad debe excusarse de entrar decididamente, con todas sus fuerzas, en los procesos constantes de renovación misionera, y de abandonar las estructuras caducas que ya no favorezcan la transmisión de la fe” (A, 365).

Es así como estamos llamados en la Arquidiócesis a construir o perfeccionar una organización y una estructura que respondan a los desafíos que entraña hoy la acción pastoral, dados los cambios sociales y culturales, las circunstancias en que vive la población y las características de la nueva evangelización[1].

Podríamos entonces preguntarnos, ¿Cómo está organizada nuestra Arquidiócesis de Medellín?

Digamos que en primer lugar, y a la cabeza de todo este proyecto de evangelización está el Arzobispo, quien como sucesor de los apóstoles ha recibido del Señor el encargo de guiar y confirmar en la fe a todos sus hermanos.

Para realizar esta tarea de pastoreo el arzobispo se ayuda de la Curia Arquidiocesana, que está dividida en 3 secciones: una que le ayuda en lo que se refiere a la administración, otra a la actividad pastoral y otra al ejercicio de la potestad judicial.

Pero si queremos comprender la dimensión evangelizadora, debemos detenernos de manera especial en la sección pastoral de la Curia Arquidiocesana: ella está a su vez dividida en 4 áreas, que corresponden a las 4 dimensiones fundamentales de la actividad evangelizadora de la Iglesia.

·         Área de comunión eclesial: Se encarga de animar a las personas que por su consagración particular en la Iglesia, bien como sacerdotes, diáconos o laicos comprometidos en movimientos, están llamados a ser agentes activos en la pastoral y a construir la comunión. Esta área se divide en 5 delegaciones.

  1. Delegación de la Pastoral Sacerdotal

      Fomento de la vida espiritual, la fraternidad y la formación permanente de los sacerdotes de la Arquidiócesis.

      Atención al bienestar integral de los sacerdotes, particularmente a los enfermos, a los ancianos y a los que tengan especiales dificultades o problemas.

 

  1. Delegación para el Diaconado Permanente

      Animación y seguimiento del ejercicio pastoral de los diáconos permanentes.

      Promoción vocacional del diaconado permanente.

 

  1. Delegación para la Vida Consagrada

      Acompañamiento pastoral y espiritual a la vida consagrada presente en la Arquidiócesis.

      Fortalecimiento de las relaciones entre el clero, el laicado y la vida consagrada.

 

  1. Delegación para la Pastoral Vocacional

      Acompañamiento del discernimiento vocacional de quienes desean ingresar a los seminarios.

  1. Delegación para los Movimientos Apostólicos

      Acompañamiento espiritual y pastoral a los diferentes movimientos y asociaciones laicales presentes en la Arquidiócesis.

      Promoción de la unidad eclesial y de la vinculación de los movimientos a los programas pastorales de la Arquidiócesis.


·        
Área de Evangelización: Se encarga de animar los procesos de anuncio del Evangelio y a los agentes comprometidos con esta dimensión en la Arquidiócesis. Esta área se divide en 6 delegaciones:

 

  1. Delegación para la Educación

      Animación de procesos de evangelización en los diferentes niveles de la educación (preescolar, básica, media, técnica, tecnológica y profesional).  

  1. Delegación para la Catequesis

      Orientación de la formación catequética en la Arquidiócesis.

      Formación inicial y permanente de catequistas.

  1. Delegación para la Pastoral Familiar

      Anuncio del Evangelio del matrimonio y de la familia.

      Apoyo y cooperación con instituciones y organismos que trabajan por la defensa de la vida y de la familia.

      Formación inicial y permanente de agentes de pastoral familiar.

  1. Delegación para la Pastoral Infantil y Juvenil

      Acompañamiento a los niños, adolescentes y jóvenes en su proceso de crecimiento en la fe.

      Formación inicial y permanente de agentes de pastoral infantil y juvenil.  

  1. Delegación para la Animación Misionera

      Animación del espíritu y de la formación misionera en la Arquidiócesis.

      Animación de las Obras Misionales Pontificias (OMP) en la Arquidiócesis.  

  1. Delegación para la Cultura

      Promoción del diálogo fe y culturas.

      Anuncio del Evangelio en los ámbitos de la política, la economía, el arte, la diversión, etc.

      Acompañamiento espiritual y pastoral a universitarios y profesionales.  


·        
Área de Liturgia: Se encarga de acompañar a quienes tienen algún ministerio dentro de las celebraciones litúrgicas, así como de brindar criterios para la celebración de los misterios de la fe. Esta área se divide en 4 delegaciones:

 

  1. Delegación para la Animación y orientación de la liturgia

      Animación, a nivel de las parroquias, de la participación consciente, activa y fructuosa en las celebraciones litúrgicas.

      Formación de agentes para la pastoral litúrgica.

  1. Delegación para las Celebraciones Litúrgicas

      Preparación y acompañamiento de las grandes celebraciones de la Arquidiócesis y aquellas que indique el Arzobispo.

  1. Delegación para los Ministerios Litúrgicos confiados a los laicos

      Animación y fortalecimiento del servicio de acólitos, lectores y cantores en las comunidades parroquiales.

      Acompañamiento y formación de los ministros extraordinarios de la comunión.

  1. Delegación para construcciones y reformas litúrgicas de los templos

      Asesoría, acompañamiento y seguimiento a los sacerdotes para la construcción y la reforma de los templos.

      Asesoría para la conservación, seguridad y cuidado del patrimonio artístico religioso.


·        
Área de acción caritativa: Se encarga de diseñar y realizar el acompañamiento a las acciones que la Iglesia emprende en el campo social, desde la formación y la asistencia en particular a los más necesitados. Esta área se divide en 3 delegaciones:

 

  1. Delegación para la Pastoral Social “Caritas”

      Evangelización de lo social.

      Difusión y formación en la Doctrina Social de la Iglesia.

      Acompañamiento pastoral a los sordos.  

  1. Delegación para el Servicio de la Caridad

      Acompañamiento de la pastoral de la salud y formación de agentes sanitarios.

      Acompañamiento de la pastoral penitenciaria y formación de agentes para la Evangelización del mundo carcelario.

      Acompañamiento pastoral a los discapacitados y población vulnerable.  

  1. Delegación para la Vida, Justicia y Paz

      Promoción y defensa de la vida, la justicia y la paz como valores fundamentales de la sociedad.

      Difusión de los principios de la antropología cristiana y defensa de los derechos humanos.

      Animación y fortalecimiento de las comisiones de paz y de iniciativas para la reconciliación.

 

Vemos así como desde la curia se recogen todas las áreas de la pastoral y se disciernen planes y estrategias para desarrollar de la mejor manera el servicio del anuncio del evangelio y de la celebración de los misterios de la fe.

Pero para tener una acción más eficaz en el acompañamiento de estos procesos pastorales, la Arquidiócesis está dividida territorialmente en 4 Vicarías episcopales de zona, en las cuales se hace un discernimiento de las realidades propias de cada lugar y en las que se trabaja en comunión para lograr llegar mejor a todas las parroquias.

Las 4 vicarías son:

·         Vicaría episcopal del norte: con sede en la parroquia de Nuestra Señora del Rosario en Bello

·         Vicaría episcopal del sur: con sede en la parroquia de Santa Gertrudis en Envigado Vicaría episcopal de oriente: con sede en la parroquia de San Cayetano en Aranjuez

·         Vicaría episcopal de occidente: con sede en la parroquia de Nuestra Señora de Belén en Belén

Al frente de cada vicaría se encuentra un vicario episcopal de Zona, que acompaña las realidades de las parroquias que corresponden a su zona

 

Pero también las vicarías de Zona están divididas en Arciprestazgos territoriales, que podemos definirlos como la agrupación de un conjunto de parroquias que por estar en el mismo sector de la ciudad, se ayudan a discernir las realidades pastorales y trabajan en comunión para desarrollar mejor diversas iniciativas.

La vicaría del norte tiene 6 Arciprestazgos:

·         San Andrés Apóstol

·         Santa Laura Montoya

·         San Mateo Apóstol

·         Santiago Apóstol

·         Nuestra Señora de la Asunción

·         San Judas Tadeo

La vicaría del sur tiene 4 Arciprestazgos:

·         Nuestra Señora de Chiquinquirá

·         San Pablo Apóstol

·         San Lucas Evangelista

·         San Marcos Evangelista

La vicaría de oriente tiene 6 Arciprestazgos:

·         San Felipe Apóstol

·         San Pedro Apóstol

·         Santo Tomás Apóstol

·         Nuestra Señora del Sagrado Corazón

·         Nuestra Señora de la Candelaria

·         Nuestra Señora de Guadalupe

La vicaría de occidente tiene 5 Arciprestazgos:

·         San Bartolomé Apóstol

·         San Simón Apóstol

·         Nuestra Señora del Carmen

·         San Juan Evangelista

·         San Matías Apóstol

Al frente de cada Arciprestazgo hay un sacerdote Arcipreste, que es acompañado a su vez por un consejo de pastoral Arciprestal, con el que discierne la realidad pastoral de su territorio, y con quienes emprende acciones conjuntas de trabajo.

Toda esta estructura Arquidiocesana culmina en las parroquias, en las que cada uno de nosotros participamos de la vida pastoral de la Iglesia, donde recibimos la evangelización, celebramos la liturgia, vivimos la caridad y experimentamos la comunión.

Para Profundizar

Como vemos, estamos en una Iglesia organizada para que el trabajo pastoral pueda hacerse eficaz, y así la obra de la evangelización no se detenga entre nosotros.

El animador invitará a que se desarrolle un diálogo a partir de estas preguntas:

·         ¿Conocíamos esa estructura de la Arquidiócesis?

·         ¿Cómo grupo o pequeña comunidad nos sentimos acompañados y asesorados por los organismos de la Arquidiócesis?

·         ¿Qué lugar tenemos como laicos en la vida de la Arquidiócesis de Medellín?

Oración Final

Cada uno va a expresar una petición para que el Señor bendiga las obras y proyectos pastorales de nuestra Arquidiócesis y al final, Dodos oran unidos la oración por la Arquidiócesis de Medellín

 


[1] Tomado de “Organización pastoral Arquidiócesana” de Monseñor Ricardo Tobón Restrepo.


DIRECTORIO ARQUIDIOCESANO

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