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ORDENACIÓN EPISCOPAL DE MONS. LUIS FERNANDO PÉREZ AGUDELO

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Con profunda alegría, la Iglesia arquidiocesana de Medellín celebró la ordenación episcopal de Mons. Luis Fernando Pérez Agudelo, sacerdote de su clero llamado al orden de los obispos para continuar su ministerio al servicio de la Iglesia particular de Cali como Obispo Auxiliar. La celebración tuvo lugar el sábado 1 de agosto en la Catedral Metropolitana de Medellín y fue presidida por Mons. Ricardo Tobón Restrepo, Arzobispo de Medellín.

A la luz del Evangelio del Buen Pastor, Mons. Ricardo explicó en su homilía el significado de la ordenación episcopal para la Iglesia, tanto desde su dimensión teológica como eclesial y pastoral. Señaló que el elegido recibe «una extraordinaria efusión del Espíritu Santo» que realiza en él una transfiguración y le confiere «una formidable potestad, una fuerza que viene de lo alto», configurándolo de una manera nueva y más profunda con Cristo. De este modo, «se le comunicará la plenitud del único y sumo sacerdocio del Señor», un don que «admira porque solo puede venir de Dios».

En su dimensión eclesial y pastoral, el Arzobispo recordó que el Señor elige al obispo «en orden a una misión en favor del pueblo», pues «lo ha escogido para enviarlo, para que sea un instrumento de su amor y su salvación». En este sentido, afirmó que el sacerdocio ministerial, que «tiene en el episcopado su más plena expresión», existe «para llevar a los hombres la palabra de Dios, para distribuir entre ellos los misterios de la gracia, para conducirlos por el camino del Señor».

Mons. Ricardo insistió además en que «el obispo es un servidor, no existe para sí mismo sino para los demás», y que está llamado a ofrecer a la Iglesia toda su vida, siendo «maestro, sacerdote y pastor». Por ello, esta misión «no admite soberbia ni ligereza», sino que exige «abnegación, fortaleza, constancia, sabiduría, entrega de la vida» para poner en marcha procesos de evangelización, construir la comunidad eclesial, iluminar el camino de la sociedad, servir a las familias, acompañar a los jóvenes, ayudar a los pobres y estar con quienes sufren.

La ordenación de Mons. Luis Fernando Pérez Agudelo representa así un motivo de alegría y acción de gracias para la Arquidiócesis de Medellín, que ve partir a uno de sus sacerdotes hacia una nueva responsabilidad en la Iglesia. Su ministerio episcopal, confiado ahora al servicio de la Arquidiócesis de Cali, está llamado a prolongar el rostro de Cristo Buen Pastor, desde una entrega generosa de la propia vida al pueblo de Dios.