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Mons. Ricardo Tobón Restrepo

Arzobispo de Medellín

Mons. Ricardo Tobón Restrepo

Arzobispo de Medellín

Nacimiento:

8 de mayo de 1951

Ordenación Sacerdotal:

21 de noviembre de 1975

Ordenación Episcopal:

14 de junio de 2003

Escudo Episcopal:

Nació el 8 de mayo de 1951 y fue bautizado dos días después en Ituango, Diócesis de Santa Rosa de Osos. Es el primogénito de doce hijos del hogar formado por Martín Tobón Piedrahíta y Margarita Restrepo Correa.

Realizó sus estudios de primaria en su pueblo natal. Cursó el bachillerato y los ciclos institucionales de filosofía y teología en el Seminario Santo Tomás de Aquino de su diócesis de origen. Más adelante, siguió algunos cursos de catequesis y, como alumno del Colegio Pío latinoamericano, frecuentó la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, donde obtuvo la licenciatura y el doctorado en Filosofía.

Recibió la orden del Diaconado el 7 de septiembre de 1975 y fue consagrado presbítero el 21 de noviembre de 1975, en la Catedral de Santa Rosa de Osos, circunscripción eclesiástica en la que se incardinó.

Comenzó su vida sacerdotal desempeñando los siguientes cargos: Vicario cooperador de la Parroquia Señor de los Milagros en San Pedro (Ant.), del 30 de diciembre de 1975 al 2 de febrero de 1981; Vicario cooperador de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Donmatías (Ant.), del 25 de febrero de 1981 al 16 de febrero de 1982; Miembro del Equipo de Pastoral en Santa Rosa de Osos y Director diocesano de Catequesis, del 1 de marzo de 1982 al 16 de agosto de 1984.

Después de sus estudios en Roma (septiembre de 1984 a marzo de 1989), fue integrado al Equipo de formadores del Seminario Santo Tomás de Aquino de Santa Rosa de Osos, donde se desempeñó como profesor y director espiritual, del 10 de abril de 1989 al 30 de noviembre de 1992. De 1992 hasta su ordenación episcopal, se desempeñó como Secretario local de la Nunciatura Apostólica en Bogotá.

El ministerio sacerdotal lo llevó también a ser miembro del Consejo Presbiteral de su diócesis; profesor en el ITEPAL, el CESA y la CRC en Bogotá; predicador de Ejercicios Espirituales para laicos, religiosas y sacerdotes; Capellán de “Mi Casa”, residencia para ancianos de las Hermanitas de los Pobres, en Bogotá.

El 25 de abril de 2003, el Papa Juan Pablo II lo nombró Obispo de la Diócesis de Sonsón-Rionegro; recibió la ordenación episcopal el 14 de junio del mismo año en la Catedral de Santa Rosa Osos y, el 5 de julio siguiente, tomó posesión de la Diócesis de Sonsón-Rionegro. El 16 de febrero de 2010, Su Santidad Benedicto XVI lo nombró Arzobispo de Medellín. Tomó posesión de la sede metropolitana el 8 de mayo de 2010. Recibió el Palio Arzobispal el 29 de junio del 2010. 

Actualmente presta un servicio a la Iglesia de Colombia ejerciendo las funciones de Vicepresidente de la Conferencia Episcopal.

Escudo

Escudo partido. El primer campo de gules; en él, una espiga de oro. El segundo de azul, con una rosa de plata en el cantón inferior. Lleva en la cimera una cruz episcopal en sable. Por divisa, sobre cinta de plata, la inscripción: “Venga tu Reino”.

La espiga representa a Cristo Resucitado, grano de trigo que, después de caer en tierra, se levantó como primicia de la nueva humanidad; misterio que celebra sacramentalmente la Eucaristía (Jn 12, 24; Lc 22, 19). La espiga es también signo del camino espiritual del discípulo de Jesús que, como su Maestro, encuentra la vida al perderla (Mt 16, 24-25; Lc 17, 33; Jn 12, 25). La espiga, semilla y fruto a la vez, se puede tomar, además, como imagen de la nueva creación, que se está sembrando y cosechando, y como emblema de la fatiga y la esperanza con que se trabaja la llegada del Reino de Dios (Mt 11, 12; Mc 4, 26-27)

En la rosa, que hace referencia a la diócesis de origen e incardinación de Monseñor Ricardo Tobón Restrepo, el escudo incluye un signo de la Iglesia, llamada a crecer como rosal plantado junto al agua (Eclo 39, 13). La rosa pretende ser, igualmente, una filial memoria de la Santísima Virgen María, rosa mística, prototipo y madre de la Iglesia. 

Los colores rojo y azul, que aluden, respectivamente, a la Eucaristía y al Bautismo, a la caridad pastoral y al horizonte inmenso en que se sitúa la acción de la Iglesia, son también un homenaje a la Diócesis de Sonsón-Rionegro, pues son los colores propios de su blasón. 

El lema se propone decir que el ministerio episcopal, al enseñar, santificar y pastorear, no quiere ser sino un eco de esa súplica ardiente y de ese compromiso apremiante, que sintetizan la oración dominical y todo el Evangelio: Venga tu Reino (Mt 6, 10).