El pasado sábado 26 de septiembre, cerca de 1.300 personas participaron en la gran Peregrinación Mariana 2026, que cada año nos introduce al Mes Misionero siendo una jornada de fe y encuentro, acompañados por la Virgen del Seminario, en la casa de las vocaciones de la Arquidiócesis de Medellín. Familias, jóvenes, sacerdotes y fieles caminaron juntos, poniendo sus intenciones y su vida bajo la protección de la Madre de Dios.
La peregrinación concluyó con la celebración de la Eucaristía, presidida por Mons. Ricardo Tobón Restrepo quien invitó a los presentes a acoger la Palabra de Dios y llevarla a la vida. Al reflexionar sobre la Bienaventuranza proclamada en el Evangelio, recordó que escuchar la Palabra y ponerla en práctica es un camino de felicidad y permite descubrir el sentido de la fe. “La Palabra de Dios no es una teoría, es una persona a la que nos unimos para que se haga carne en nosotros”, expresó.
Durante su mensaje, el arzobispo destacó también el ejemplo de la Virgen María, quien escuchó la voluntad del Padre y respondió con toda su vida. “Qué hermosa esta jornada: estar reunidos en torno a la Madre y con ella reconocer quiénes somos, a dónde vamos y qué tenemos que hacer”, señaló. Finalmente, invitó a los fieles a permanecer unidos a María, para que ella los ayude a mantenerse y crecer en la fe, y a continuar como miembros del Cuerpo de Cristo la misión que el Señor les confía.