“Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desoigas las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades. Antes bien, libranos siempre de todo mal y peligro: ¡Oh Virgen gloriosa y bendita!”
¡Oh Santísima Virgen María, Madre de Dios y Madre de la Iglesia! Dios te ha elegido para que su Hijo Jesucristo, Señor de la Vida y de la Paz, habite en medio de nosotros irradiando la luz de la verdad y el amor.
¡Oh Madre de gracia y misericordia!, Tú conoces nuestra historia: nuestras heridas, nuestras lágrimas, nuestras esperanzas, nuestras luchas entre luces y sombras, y las veces que hemos preferido ignorar a Dios en la construcción de nuestra nación, confiados solo en nuestras capacidades humanas e hiriendo con el pecado el corazón de Dios, nuestro Padre, que nos quiere hijos y hermanos.
¡Oh Madre amable!, Tú conoces el amor que los colombianos te expresamos a través de las distintas manifestaciones de veneración mariana que nos llenan de alegría y esperanza en el cumplimiento de la promesa que hiciste en Fátima: “Al final, mi Inmaculado Corazón triunfará”.
¡Oh Madre de la ternura! hoy recordamos las palabras de tu Hijo Jesús cuando te dijo, mientras estabas al pie de la cruz, junto al discípulo amado: «Ahí tienes a tu hijo» (Jn 19,26), y así nos encomendó a todos a tu cuidado maternal. Después, fuiste confiada a nuestro cuidado filial cuando, dirigiéndose al discípulo y, en él, a todos nosotros expresó: «Ahí tienes a tu madre» (v. 27).
¡Oh Madre del Buen Consejo! nos consagramos a tu Inmaculado Corazón para que el vínculo entre Dios y nosotros, celebrado en el santo bautismo, permanezca vivo por siempre y caminemos por los senderos de la libertad, la justicia, el amor, el perdón, la reconciliación y la paz.
¡Oh Madre amorosa! Queremos acogerte en nuestra vida y en nuestro caminar. En esta hora nuestra Patria está contigo al pie de la cruz con sus sufrimientos y sus esperanzas.
¡Oh Virgen fiel! Acoge en tu Inmaculado Corazón a nuestra Nación y haz de nosotros creíbles discípulos misioneros de tu Hijo Jesucristo.
Amén.
13 de mayo de 2026