Del 7 al 11 de septiembre, Medellín fue escenario de la Copa de la Fe 2026, un encuentro deportivo que reunió a casi 800 sacerdotes de diferentes diócesis de Colombia y delegaciones internacionales de México, Venezuela, Ecuador y Costa Rica. Durante 5 días, las canchas de la ciudad fueron espacio de competencia, esfuerzo y emoción, pero también de fraternidad, alegría y comunión entre quienes, desde distintas realidades pastorales, comparten la misión de anunciar el Evangelio.
La jornada final dejó como campeones a San Cristóbal, Venezuela, en la Copa de Juego Limpio; México, en la Copa de la Paz y la Reconciliación; Garzón, en la Copa de la Fraternidad; y Nueva Pamplona, en la Copa de la Esperanza. Más allá de los resultados, cada partido permitió estrechar vínculos entre sacerdotes, diócesis y comunidades, mientras los feligreses que acompañaron desde las tribunas hicieron de este encuentro una verdadera fiesta de la Iglesia. La presencia de obispos, sacerdotes, árbitros, delegaciones y familias enriqueció una experiencia en la que el deporte se convirtió también en lenguaje de cercanía y encuentro.
Con el cierre de esta versión, la Copa de la Fe dejó en Medellín mucho más que trofeos y estadísticas: dejó historias de fraternidad, gestos de acogida y la certeza de que la misión de la Iglesia también se fortalece cuando sus miembros comparten, celebran y caminan juntos. Así, el fútbol fue el punto de partida para vivir una experiencia que recordó que, en la Iglesia, cada encuentro puede convertirse en una oportunidad para construir comunión, renovar la esperanza y hacer visible la alegría del Evangelio.