Con profunda alegría comunicamos que hoy, 14 de noviembre del presente año, el papa León XIV ha nombrado al Pbro. José Camilo Arbeláez Montoya, sacerdote de nuestra Arquidiócesis de Medellín, como nuevo obispo de la Diócesis de Vélez, en el departamento de Santander, sede que se encontraba vacante desde abril de 2023.
Sobre su vida:
El Padre Camilo nació en Bogotá el 18 de junio de 1961. Cursó el bachillerato en el colegio de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín y se graduó como médico veterinario de la Universidad de Antioquia; es teólogo de la Universidad
Pontifica Bolivariana, licenciado en Teología Moral de la Pontifica Universidad Gregoriana de Roma y licenciado en Estudios Bíblicos de la Universidad de Antioquia. Fue ordenado sacerdote el 25 de noviembre de 1995.
Sobre su camino pastoral:
Con casi treinta años de vida sacerdotal el padre Camilo ha recibido diferentes misiones que ha realizado con docilidad y cercanía. Se desempeñó como Vicerrector del Seminario Menor de Medellín (1996) y posteriormente como Rector del Seminario para Profesionales “Juan Pablo II” (2011-2014). Ejerció como Vicecanciller de la Arquidiócesis de Medellín (2011-2014) y fue miembro del Consejo Presbiteral (2016-2019). Ha servido como párroco en varias comunidades, entre ellas, San Andrés Apóstol, Nuestra Señora de Lourdes, La Niña María y, más recientemente, La Visitación (2021-2025).
También asumió otros servicios como capellán de la UPB y asesor arquidiocesano y nacional de la Renovación Carismática Católica por un período de diez años. Además de dirigir la Fundación “Pan y Paraíso” desde el año 2001, institución que tiene como misión atender a las necesidades de los niños de comunidades vulnerables, desarrollando programas de alimentación y atención espiritual.
Este nuevo llamado del Señor es un signo de esperanza para nuestra Iglesia particular. Dios ha puesto nuevamente su mirada en nuestro clero y es tarea acompañarlo con nuestra oración tal como nos ha invitado Mons. Ricardo Tobón Restrepo, «pidamos para él la sabiduría, la fortaleza y la caridad pastoral que necesita para emprender esta nueva etapa de su seguimiento de Cristo en la entrega por la comunidad diocesana de Vélez que le ha sido confiada».